Así se ve una domus romana cuando la pones en 3D con Sergio Vergara (Svp3Design)

Cuando pensamos en una casa romana, casi todos vemos lo mismo: cuatro muros bajos, restos de mosaicos, un patio a cielo abierto y, si hay suerte, un cartelito del museo que dice “domus”.

Pero luego vas allí, miras… y no ves una casa.

Ves piedras.

Por eso hoy te traigo algo distinto.

En el episodio 7 de Ecos del Imperium hablé con Sergio Vergara —diseñador 3D, recreador histórico y creador del proyecto Svp3Design— y me enseñó algo que, sinceramente, me voló la cabeza: su Proyecto Domus.

Básicamente, lo que hace es reconstruir en 3D espacios romanos (domus, templos, basílicas…) para que cualquiera, aunque no sea arqueólogo, pueda ver cómo eran de verdad.

No imaginarlo: verlo.

Y esto, para los que amamos Roma pero no somos arquitectos clásicos, es oro puro.

Por qué hace falta virtualizar el patrimonio

Le planteé a Sergio la misma idea que seguro tienes tú: “Vale, muy bonito el 3D… pero ¿por qué hace falta?”.

Su respuesta fue directa: porque la gente ve piedras.

Ve líneas en el suelo… pero no ve la altura, ni los colores, ni las maderas, ni el agua del impluvio, ni los frescos que cubrían las paredes. Ve el eje X e Y, pero no ve el eje Z.

La virtualización lo que hace es devolverle volumen a lo que ya no lo tiene.

Además —y esto lo dijo él— vivimos en una sociedad muy visual. Queremos ver las cosas. No nos vale que nos digan “aquí había una sala de banquetes”.

Queremos verla: con sus triclinia, sus frescos rojo pompeyano, su fuente en el peristilo y su suelo de mármol.

Y la tecnología, por una vez, está de nuestro lado.

Dos mundos que se juntan

Algo que me gustó mucho de lo que contó Sergio es que este tipo de proyectos no salen de la nada. No es “me abro Blender y me invento una casa romana”.

Él lo explicaba así: es la mezcla de dos mundos.

El mundo científico: arqueología, excavaciones, planimetrías, papers, museos de Nápoles, Pompeya, Herculano…

El mundo gráfico: diseño 3D, motores como Unreal Engine, render estático o interactivo, iluminación realista.

Cuando esos dos mundos se hablan, sale esto: imágenes con las que cualquiera puede entender un yacimiento.

Me puso un ejemplo brutal: la basílica Ulpia del Foro de Trajano. Él la modeló en 3D antes de ir a Roma. Luego fue al foro imperial, se colocó exactamente donde estaría el punto de cámara… y de repente todo encajó.

Y lo mejor: la gente que iba con él, que NO es arqueóloga, al ver el render dijo:
“Ah, ahora sí lo veo.”

Eso es virtualización del patrimonio: que el visitante no experto entienda lo que está viendo.

El Proyecto Domus: una casa de Pompeya… pero viva

El centro de la entrevista fue su Proyecto Domus. No está calcando una casa concreta, sino que ha hecho una domus “tipo”, inspirada en las casas pompeyanas, mezclando elementos reales, frescos reales y estancias reales.

No es fantasía. Está todo documentado.

¿Qué tiene la casa?

Fauces (la entrada): ya aquí hay mensaje. La casa te recibe con un espacio cuidado porque es lo primero que ve quien entra.

Atrium con impluvium: el estanque central donde cae el agua del tejado y se reutiliza. Lo modela con materiales, brillo, reflejos… y te juro que parece que el agua está ahí.

Lararium: el altar doméstico. Aquí me encantó el detalle: Sergio no metió un dibujo “inspirado”. Metió un fresco real de Pompeya con la serpiente de la buena suerte. Estos detalles son los que hacen que no parezca un videojuego, sino una reconstrucción seria.

Habitación del ostiarius: el portero de la casa. Con sus llaves colgadas (reales, del Museo de Nápoles), su tablilla de cera… o sea: no son solo paredes. Es vida cotidiana.

Cubicula (dormitorios): algunos con cortinas, otros separados con celosías de madera, como sabemos que pasaba.

Tablinum: el despacho del pater familias. Con mesa, papiros, monedas. Y aquí Sergio soltó algo muy romano:
“Las estancias públicas eran las más suntuosas”.
Traducción: donde te ve la gente, ahí pones el dinero.

Peristilo: el jardín interior porticado. Aquí te das cuenta de que tener agua dentro de casa en Roma era estatus. Para eso pagabas canon y te traían agua del acueducto.

Triclinium: la sala de banquetes. Con sus lechos, frescos y suelos top. Nada de “romanos cenando en una mesa con sillas”, eso es moderno.

Y una cosa en la que insistió mucho: color. Roma tenía color. Columnas policromadas, muros rojos, zócalos verdes, frescos con jardines… No era todo mármol blanco como nos lo han vendido durante años.

¿Hace falta ir al sitio para hacerlo?

Se lo pregunté porque sé que muchos pensarán: “Vale, pero esto solo lo puedes hacer si estás allí con un dron y permisos”.

Y no, no siempre.

Sergio contó que muchas reconstrucciones las ha hecho a partir de documentación sin estar allí: planos, fotos, publicaciones, correos con especialistas.

Solo cuando necesitas medidas exactas o fotogrametría de una pieza (como la dama de Cástulo) es cuando toca pedir permiso al museo.

Y ojo: hacerlo así también es conservación, porque luego puedes estudiar la pieza en 3D sin tocar el original.

La parte que más me gustó: entrar en la casa

En la entrevista vimos el vídeo del Proyecto Domus. Y ahí dije: “vale, esto es el futuro de la divulgación”.

Porque una cosa es ver renders sueltos… y otra es poder caminar virtualmente por una casa romana.

Él lo hace con Unreal porque así puedes:

  • meter iluminación realista,
  • hacer planos lentos y descriptivos (como un documental bueno),
  • y si quieres, convertirlo en experiencia interactiva o VR.

Yo lo veo clarísimo: esto en un centro de interpretación antes de entrar al yacimiento es clave. Primero ves el vídeo, luego sales a las piedras… y ya sabes qué estás viendo.

Primero el cerebro, luego el suelo.

¿Esto va a ir a más?

Se lo pregunté al final y fue muy sincero: sí. Porque la gente lo está pidiendo. Museos, ayuntamientos con yacimientos, asociaciones de recreación… incluso tiendas que venden equipación romana.

Todos quieren mostrar Roma como se vio, no como nos ha llegado.

Y aquí entra la IA. Ni él ni yo creemos que la IA vaya a sustituir al historiador (entre otras cosas porque la IA se inventa cosas 😅), pero sí va a acelerar procesos: generar texturas, rellenar huecos, hacer variantes, producir más rápido.

Su frase fue buena:
“No podemos luchar contra la IA. Vamos a ir con ella.”

Por qué te cuento esto en el blog

Porque Ecos del Imperium no va solo de batallas o emperadores. Va de hacer Roma visible.

Y este episodio con Sergio encaja perfecto con esa línea: mostrar que no todo es “leer a Tito Livio”. También hay gente hoy, en 2025, reconstruyendo Roma con tecnología para que cualquiera pueda verla desde su móvil.

Y porque hay un mensaje de fondo que me encanta:

si el patrimonio no se entiende, no se protege.
La virtualización hace justo eso: que la gente lo entienda.

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