Aquí está. Por fin ha llegado. Se acaba el 2025 y me toca escribir el artículo que despida el año.
Intentaré hacerlo de la forma más amena posible.
Tengo muchas cosas que decir, pero tampoco quiero que esto sea una biblia interminable, así que me toca resumirlo de la mejor manera posible.
Me gustaría empezar contando cómo nace el podcast, qué tal ha ido en estos meses y terminar con lo que me gustaría lograr en 2026. Vamos a ello.
Ecos del Imperium nace de un podcast fallido
Desde hace tiempo soy consumidor de podcasts de diferentes temáticas. Escuchaba desde The Wild Project hasta La Órbita de Endor, y alguno más que a día de hoy ya no existe.
Me picaba el gusanillo de probar la experiencia podcaster, y mi intención inicial era comenzar un podcast sobre ciencia ficción, videojuegos, películas de los 90, series… o cualquier tema interesante del que me apeteciese hablar.
Incluso elegí un nombre: Una Pareja Hecha En El Espacio (A Match Made In Space), un guiño a una de mis películas favoritas, Regreso al Futuro.

El nombre es el título de la novela romántica superventas que publica George McFly en 1985 y que le convierte en un escritor de éxito cuando Marty regresa a su época original y la vida de sus padres ha cambiado.
Me pareció un buen guiño que solo entenderían los frikis como yo.
La cosa es que, sin experiencia previa, me daba algo de palo comenzar solo, así que me animé a buscar en un foro algún compañero para compartir las charlas.

Encontré a un chico con el que tenía bastantes cosas en común, nos intercambiamos mensajes de voz por WhatsApp y todo parecía ir rodado. Las ideas que compartimos eran espectaculares.
Pero de la noche a la mañana dejó de responder. Decidí no molestarle más y UPHS se quedó en el limbo.
Aunque me cueste reconocerlo, me llevé un chasco. Y yo, como buena persona obsesiva compulsiva que soy, igual que algo me genera mucho hype de repente, al siguiente momento se me quita. Ahí se quedaron, temporalmente estancadas, mis intenciones de iniciar un podcast.
Esto fue en mayo de 2025.
Un par de meses después me dije a mí mismo:
vale, si vas a tener que hacerlo solo, hazlo.
Y así, en el mes de julio (parece que César siempre está presente), decidí comenzar mi andadura con otro de los temas que siempre me ha despertado curiosidad, a pesar de no tener amplios conocimientos: el mundo antiguo.
Hay un estudio que dice que los hombres pensamos al menos tres veces a la semana en el Imperio Romano.

Así nace Ecos del Imperium.
Muchas dudas, incertidumbre… pero también ilusión
Cuando creé el podcast no tenía muy claro cómo lo iba a enfocar.
Me sorprendió la cantidad de cosas que he tenido que aprender para que esto sea posible: edición de vídeo, edición de sonido, gestión de redes sociales, escribir guiones, crear una web, coordinar entrevistas…
Y lo he hecho con gusto, porque el tiempo que hay detrás de todo esto solo lo saben las personas que también tienen un podcast.
Los que estáis al otro lado soléis ver el resultado final, el episodio publicado, pero todo el trabajo que no se ve es una auténtica locura.

Aunque sarna con gusto no pica, un buen amigo me dijo algo que se me quedó grabado: no inicies un proyecto que no estés dispuesto a hacer sin recibir nada a cambio.
Y así lo estoy haciendo.
Durante estos meses ha sido un hobby que, aunque me ha demandado más tiempo del que pensé al principio, me ha devuelto a un camino que llevaba tiempo queriendo encontrar.
No me quiero poner filosófico, pero seguramente los de mi quinta me entenderán: cuando pasas cierta edad y ya has hecho muchas cosas en tu vida, hacer cosas nuevas por primera vez cada vez es menos habitual.
Gracias a crear y gestionar Ecos del Imperium, he vuelto a sentir ilusión por un proyecto personal que hacía años que no tenía.
Me ha permitido superar dificultades, mantenerme motivado y seguir aprendiendo, disfrutando y conociendo a personas fantásticas.

Al principio pensé que el podcast se centraría en batallas, conflictos, grandes generales… pero a medida que he ido profundizando, me he dado cuenta de que disfruto más descubriendo el mundo antiguo desde abajo, desde lo cotidiano.
Me interesa cómo era el día a día, las costumbres, los oficios. Me encantan las legiones y las guerras, por supuesto, pero también me pregunto qué hacían esos legionarios cuando no estaban en campaña, cuando no se enfrentaban a un enemigo.
También me estoy dando cuenta de que hay vida más allá de Roma. Parece el centro de todo, pero están los cartagineses, los íberos, los celtas, los macedonios, los tracios…
El mundo antiguo es inmenso y fascinante.
Y especialmente me atraen esos personajes secundarios que apenas aparecen en los libros de historia, pero que cuando los descubres te fascinan tanto o más que los grandes nombres.
El formato de charlas es donde me he sentido más cómodo. Me ha permitido aprender episodio a episodio de la mano de historiadores, escritores, divulgadores y amantes de la historia.

Han sido 30 episodios en estos meses, y no puedo estar más agradecido a todas las personas que han participado.
Crecer cada día un poquito más
Los números no me obsesionan. Son solo una referencia para medir si lo que haces va en buena dirección.
El otro día lo hablaba con un compañero: no es mi objetivo tener miles y miles de seguidores que se olviden de mí con el paso del tiempo.
Lo que me gustaría es tener una familia, una comunidad de personas que aprecien y disfruten lo que hago, que vean el contenido y sientan que han aprendido algo nuevo.
Podría estar en más plataformas, pero he decidido centrarme en las tres que más me gustan: iVoox para el audio, y Spotify y YouTube para el formato vídeo.



En las tres he crecido y no me puedo quejar. Ojalá 2026 siga en esta línea.
Tengo muchas ideas para el año que empieza dentro de unos días.
Una de las más ilusionantes es mi libro El sueño de César, que no sé si verá la luz el año que viene.
Aún queda mucho trabajo de documentación, lecturas y fuentes, porque quiero conocer en profundidad a todos los personajes que aparecerán.
Me gustaría seguir grabando episodios con entrevistados con los que ya tengo cosas apalabradas, una vez pasen las fechas navideñas.
También he tenido el placer de desvirtualizar a algunos compañeros del podcast, como Joni de Omaha Wargames y Sergio Gavaldá, durante el GT de Talavera de la Reina.
Seguro que en 2026 conoceré a alguno más, sobre todo si finalmente organizamos una charla de divulgadores… ahí lo dejo.

Y sí, me encantaría organizar una quedada para ir al cine, en la sala IMAX de Parquesur, cuando se estrene La Odisea de Nolan en España, y luego tomar unas cervezas en un 100 Montaditos para comentarla tranquilamente.
Hay muchas cosas que quiero hacer, y tengo que dar las gracias al podcast por ser la excusa perfecta para llevarlas a cabo.
Nunca pensé hasta dónde iba a llegar gracias a esto.
No me enrollo más, que al final va a terminar el año y yo voy a seguir escribiendo.
Te deseo unas felices fiestas.
Gracias por acompañarme en este proyecto.
Feliz año 2026.

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