De Murdle y los Murdokus a HISTOCRIME: cómo una obsesión acabó en la Roma de Julio César

No recuerdo exactamente en qué momento se me fue de las manos…

Quizá empezó en casa de mis cuñados, cuando encontré un Murdle y me dio por resolver un caso. «Voy a hacer uno», pensé. Y ya sabéis cómo va esto: uno lleva a otro, luego quieres comprobar si has acertado y, cuando te das cuenta, estás buscando el lápiz antes de sentarte en el sofá.

Pero antes de llegar ahí, la culpa ya la tenía otra afición mía que quizá no encaja tanto con lo que suelo contar en Ecos del Imperium: el true crime.

Me he visto todos los episodios de Crims, de Carles Porta. También me encantó el libro Fantasma, de Laura Lee Bahr. Me interesan esas historias en las que vas recogiendo detalles, cambias de sospechoso tres veces y descubres que habías pasado por alto algo que estaba delante de tus narices.

Lo del Murdle fue ponerle un lápiz a esa curiosidad.

«Solo voy a resolver uno más»

Después de aquel primer encuentro en casa de mis cuñados, seguí con la saga de Murdle. Luego llegaron los Murdoku, los Crimigramas y los Sopicidios…

Este verano me llevé uno a la playa. Mientras otros leían una novela a la sombra, yo estaba allí, debajo de la sombrilla, tachando posibilidades y preguntándome por qué demonios había descartado al sospechoso equivocado.

Y me lo pasaba estupendamente.

Lo curioso es que esa forma de jugar se parecía mucho a lo que me gusta hacer cuando preparo un artículo o un podcast sobre historia: tirar de un hilo, comparar versiones, fijarme en lo que falta y hacerme preguntas. La diferencia es que, en un libro de enigmas, al final alguien te dice si tu reconstrucción encaja o no.

Cuando terminé los que tenía y no encontré otro que me apeteciera empezar, apareció una idea bastante peligrosa:

«¿Y si hago yo uno?»

No un libro de crímenes actuales. Algo que juntara las dos aficiones que más espacio ocupaban últimamente en mi cabeza: los enigmas y la divulgación histórica.

Y, claro, apareció Julio César 😅

Si lleváis un tiempo por aquí, sabéis que César siempre termina colándose en mis proyectos. En artículos, en conversaciones del podcast y hasta en esa novela que llevo tiempo imaginando y postponiendo.

Su asesinato parecía el punto de partida perfecto. Todos sabemos cómo acabó, pero eso no significa que sepamos qué hacía cada persona antes de que llegaran los idus de marzo, qué temía o a quién convenía escuchar.

Me apetecía que el lector entrara en esa Roma con un lápiz en la mano. Que leyera una escena, revisara las pistas, descartara lo imposible y llegara por sí mismo a una respuesta. No hacía falta saber de memoria la historia de la República: la curiosidad tenía que bastar para empezar.

Eso sí, una cosa era tener la idea y otra atreverme a convertirla en un libro. Yo veía todas las piezas desperdigadas sobre la mesa y no estaba muy seguro de que fueran a encajar.

Ahí entró mi amigo Mike Montes. Él es autor de los libros ¿Quién mató a tu cuñao? y Tu hijo abrirá esta carta en 2091, y aguantó muchas horas de conversaciones sobre el proyecto. Me ayudó a pensar en voz alta, a poner a prueba la idea y, sobre todo, me dio el empujón que me faltaba para lanzarme a la piscina.

Así empezó a tomar forma HISTOCRIME.

De afición a libro

El resultado son 23 investigaciones de lógica histórica para resolver con lápiz, ambientadas en la Roma de Julio César. Hay personajes, lugares, evidencias y decisiones que tendrás que cruzar para reconstruir cada caso.

No pretendía sustituir un libro de historia, ni tampoco hacer un Murdle «con togas». Quería que el juego te hiciera mirar con más atención a aquella gente y a aquel momento. Que, al cerrar un caso, te apeteciera saber un poco más sobre la Roma real que había detrás.

Y quizá esto sea lo que más me ha sorprendido del proceso: llevo tiempo contando historias antiguas en Ecos del Imperium, pero nunca había pensado que acabaría invitando a otros a investigarlas conmigo, casilla a casilla.

Todo por aquel libro que encontré en casa de mis cuñados.

Si te gustan Murdle, Murdoku o los enigmas de papel y también te pica la curiosidad por Roma, creo que vas a disfrutar con HISTOCRIME: ¿Quién mató a Julio César?.

Y si acabas resolviendo un caso a la sombra de una sombrilla, ya me contarás. Me hará ilusión saber que no soy el único.

Un abrazo.

Histocrime: ¿Quién mató a Julio César? 23 investigaciones de lógica histórica - Enrique Ruiz

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